Predicado nominal

Las oraciones con predicado nominal son aquellas que están formadas por un verbo copulativo (ser, estar, parecer) y un complemento llamado atributo.

            El niño es malo.

            El niño está malo.

            Tu marido está de buenas.

Estos verbos se denominan copulativos porque son verbos semánticamente vacíos que sirven de cópula o nexo de unión entre el sujeto y el atributo[1]. El atributo dota de sentido al predicado y completa el significado del sujeto, con el que concuerda en género y número. Las oraciones formadas por un predicado nominal se denominan oraciones copulativas o atributivas.

La estructura general de estas oraciones suele seguir el siguiente esquema:

Oración atributiva = Suj + V + Atrib

aunque también pueden aparecer los siguientes complementos en este predicado:

  • el complemento indirecto: Esta cara me es muy familiar.
  • el complemento circunstancial: La tienda está abierta los domingos.

¡Nunca el complemento directo ni el complemento de régimen!

En el uso copulativo habitual, ser y estar presentan una complicada distribución, continua fuente de problemas para los extranjeros que estudian español:

Ser se utiliza siempre cuando el atributo es un SN, un gentilicio o cualquier adjetivo que indica cualidad que el hablante considera permanente.

                        Aquella mujer era su madre/ *Aquella mujer estaba su madre.

                        Somos castellanos/ *Estamos castellanos.

                        Marisa es profesora de francés/ *Marisa está profesora de francés.

Estar se usa cuando el atributo es un adjetivo o elemento equivalente que expresa una cualidad que el hablante considera accidental, pasajera o adquirida como resultado de un proceso.

                        Estamos muy contentos/ *Somos muy contentos.

                        El depósito estaba lleno/ *El depósito era lleno.

En algunos casos, la alternancia ser/estar implica un cambio de significado:

Es malo VS. Está malo; Es listo VS. Está listo.

Hay un grupo de verbos predicativos que, en determinados usos, forman oraciones de características similares a las copulativas. Son verbos como ponerse, quedarse, volverse, mantenerse, encontrarse, terminar, andar, etc., que en ciertos contextos pierden su significado y se convierten en cópulas que sirven de enlace entre sujeto y atributo.

  • Lucía se ha puesto la chaqueta – Lucía se ha puesto colorada.
  • Los espectadores se quedaron en sus asientos – Los espectadores se quedaron fríos.
  • Ana se ha vuelto a su casa – Ana se ha vuelto insoportable.
  • El joven mantuvo sus opiniones – El joven se mantuvo sereno.
  • Me encuentro en Madrid – Me encuentro indispuesto.
  • El chico terminó los deberes – El chico terminó loco.
  • Juan anda dos horas al día – Juan anda muy vago últimamente.

Aunque para algunos gramáticos estas oraciones con verbos semicopulativos pueden analizarse como copulativas o como predicativas indistintamente (en el primer caso, el SAdj desempeñaría la función de atributo ‒en estos casos el atributo no puede sustituirse por el pronombre lo, pero admite el adverbio así‒; en el segundo, la de complemento predicativo); lo más correcto es considerarlas como copulativas, ya que en ellas el complemento del verbo semicopulativo resulta imprescindible (estos verbos, al igual que los copulativos, exigen la presencia del atributo), a diferencia de las oraciones con verbos plenos, en las que si se suprime el complemento predicativo el significado no se ve apenas alterado:

Juan llegó cansado a su casa > Juan llegó a su casa (verbo predicativo).

Juan se encuentra cansado > *Juan se encuentra (verbo semicopulativo).

[1] Los verbos copulativos pueden dejar de serlo, funcionar como verbos predicativos y formar oraciones intransitivas de predicado verbal cuando no llevan atributo y no indican lo que es o lo que está en el sujeto. Entonces recobran plena significación:

  • El verbo ser pasa a significar “existir, tener lugar, suceder”: El concierto fue en el Teatro Circo.
  • El verbo estar significa “permanecer, estar presente”: El libro está en la biblioteca.
  • El verbo parecer adopta el significado de “tener parecido o apariencia, semejar”: Mi bebé se parece a su abuelo.